Por: Suanny Acosta
Recorrer las carreteras de la República Dominicana, como la vía de Samaná, debería ser un disfrute de paisajes naturales.
Sin embargo, al transitarla pude notar que la realidad es otra: bolsas de plástico, botellas, envolturas y todo tipo de desechos se acumulan en los bordes de las vías, no solo afeando el entorno, sino también representando un riesgo para la salud y el medio ambiente.
Lanzar basura en espacios públicos no es solo un acto incívico, sino una práctica peligrosa. Los desperdicios acumulados obstruyen drenajes, aumentando el riesgo de inundaciones en temporada de lluvias.
Además, en las carreteras los desechos pueden convertirse en proyectiles en caso de vientos fuertes o incluso provocar accidentes, si los conductores intentan esquivarlos.
Por esta razón, es urgente y necesario que se promuevan campañas de concientización dirigidas a la ciudadanía sobre lo perjudicial que es lanzar desperdicios en las vías públicas, especialmente en nuestras carreteras.
Pero, ¿qué dice la Ley? La Ley 120-99 es clara: en su artículo uno “prohíbe a toda persona física o moral tirar desperdicios sólidos y de cualesquiera naturaleza en calles, aceras, contenes, parques, carreteras, caminos, balnearios, mares, ríos, cañadas, arroyos y canales de riego, playas, plazas y otros sitios de esparcimiento y demás lugares públicos”.
En su artículo cuatro refiere que: “las personas que sean sorprendidas tirando basura, desechos o desperdicios de cualquier tipo, del tamaño que fuere, en los lugares públicos, serán condenados a las penas de dos hasta 10 años de prisión o multas de RD$500 a mil pesos, o ambas penas a la vez”.
Pese a que existe esta norma, parece invisible. Pocos la conocen y menos aún la cumplen.
Si bien es cierto, la educación comienza desde la casa, pero es importante también que el Gobierno dominicano fomente iniciativas que eduquen a la población dominicana, con el fin de promover buenas prácticas que beneficien al medio ambiente, en ese sentido.
Las carreteras y espacios públicos son el reflejo de una sociedad, por lo que es importante promover campañas que tambien orienten a las personas sobre el correcto uso de la basura y así crear conciencia de que es responsabilidad de todos colaborar con no lanzar desechos en esas zonas.
La basura no desaparecerá por arte de magia, pero con educación y firmeza podemos dejar atrás esta mala práctica que nos perjudica a todos.







